En Chile, cerca de 200 mil personas tienen alguna enfermedad mental y, según datos del Ministerio de Salud, los trastornos depresivos son la primera causa de pérdida de años de vida saludable en mujeres de 15 a 44 años, lo que representa un 12,34% del total.

De hecho, cinco de las 15 primeras razones de pérdida de años de vida saludable corresponden a enfermedades neuro-psiquiátricas, es decir un 23,6% del total.

Sin ir más lejos, un análisis realizado por la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso), arrojó que del total de licencias médicas autorizadas por el organismo en 2014, un 20% de ellas correspondió a subsidios por trastornos mentales. Asimismo, del total de días autorizados en el mismo período, el 28% fue para licencias de salud mental.

En estos casos, las mujeres (69%) lideran el uso del subsidio duplicando al que le fue otorgado a los hombres (31%). En cuento a la distribución por edad, existe un patrón similar entre ambos sexos, siendo más frecuente entre los 25 y 35 años.

Sonia Tardito Schiele, médico del Departamento de Licencias Médicas de la Superintendencia, explica que dentro de todos los diagnósticos de enfermedad mental, el 96% las licencias médicas por estos conceptos corresponden a cambios de ánimo o afectivos, lo que incluye la depresión, y trastornos ansiosos y neuróticos. “Estos serían los dos grandes grupos de diagnósticos que concentran la gran mayoría de las causas por las cuales se da licencia médica mental”, agrega Tardito.

Según el doctor Adrian Mundt, psiquiatra y académico de la Facultad de Medicina Universidad Diego Portales, la prevalencia de trastornos mentales en la población chilena están en aumento. “La prevalencia de adicciones a substancias está creciendo al nivel de los países desarrollados al haber más recursos. Hay ciertas enfermedades, que tienen que ver con el estrés y que están en aumento. Existe mayor conciencia de que son tratables y por lo tanto, se diagnostican más”, sostiene Mundt.

Los agentes ambientales también inciden en que la población esté más proclive a contraer enfermedades mentales. Héctor Sánchez, académico del Instituto de Salud Pública de la Universidad Andrés Bello, explica que el aumento de estas patologías tiene que ver con que “tenemos una sociedad competitiva y exigida, hemos tenido períodos históricos duros en estos treinta años, hemos pasado períodos de crisis económicas, es un país con altos niveles de alcoholismo y drogadicción”.

Sánchez agrega que “la gente trabaja muchas horas, sumado a que las ciudades están organizadas de tal manera que no son amigables, los tiempos de traslado son largos, todos esos factores afectan”, añade.

Según Pablo González, jefe de salud mental del Hospital del Trabajador, “estamos entre los países que lideran las enfermedades mentales y el trabajo es un barómetro. Los problemas de salud mental tienen su manifestación en el trabajo, sin que necesariamente sean la causa”, agrega

Cobertura de los seguros

Gran parte de los planes de salud de isapres tiene una cobertura reducida en salud mental. En promedio, lo que otorgan las aseguradoras privadas llega al 32,3%, casi la mitad del resto de las patologías.

Rafael Caviedes, presidente de la Asociación de Isapres, asegura que “las personas que sufren estas enfermedades deben ir de forma regular al médico y por muchos años. Por eso yo creo que las isapres han tomado prevenciones, reduciendo la cobertura”.

Fonasa entrega el 100% de cobertura financiera para los asegurados de los Tramos A y B, mientras que los asegurados de los Tramos C y D esta es del 90% y 80%, respectivamente. Eso incluye tratamiento integral de enfermedades de origen mental, tanto en atención ambulatoria, como hospitalizaciones. Sin embargo, el promedio de espera para una consulta con un siquiatra es de 528 días, es decir, casi dos años, según datos del Ministerio de Salud solicitados por Ley de Transparencia.

En el sistema de Libre Elección de Fonasa, se incluye un bono de atención y otro de evaluación. Posterior a eso se hace un programa de seguimiento y tratamiento. De lo contrario, se puede acceder a un máximo de dos bonos anuales. El trastorno bipolar y la depresión son parte de las Garantías Explícitas en Salud del Auge. Esta última es la patología del plan más usada en isapres.

“El tema de las coberturas es un problema grave porque existe discriminación a nivel mundial y también en Chile, respecto al acceso a las prestaciones de salud tanto en salud privada como en Fonasa. Esto afecta negativamente a las personas que presentan problemas y trastornos de salud mental”, dice Rafael Sepúlveda, psiquiatra y jefe de la Unidad de Salud Mental de la Subsecretaría de Redes Asistenciales.

Proyecto de Ley

Según Sepúlveda, esa discriminación es parte de las constataciones que ha hecho la comisión creada al interior del Ministerio de Salud para elaborar lo que será el proyecto de Ley de Salud Mental, que prepara el gobierno.

Sus ejes apuntan a “buscar coherencia en los distintos documentos legales que existen sobre salud mental en Chile y aborda un tema fundamental de derecho frente a la salud mental. Además, plantea que hay pocos recursos asignados”, según detalla Pedro Crocco, subsecretario (S) de Salud Pública.

 

Fuente: La Tercera