En comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados:

Ministra del Trabajo, Ximena Rincón, dijo que estudiarán planteamiento de diputados Melero, Monckeberg y Andrade.

Por LINA CASTAÑEDA.

La aprobación del artículo 349 que elimina el reemplazo en caso de huelga y del artículo 361 con una nueva indicación que presentó el Ejecutivo en materia de servicios mínimos, que se ajusta a los principios de la OIT, marcaron ayer la sesión de la comisión de Trabajo de la Cámara.

No obstante, la sorpresa se dio en torno al artículo 377 sobre pactos de adaptabilidad laboral, oportunidad en la que el diputado Osvaldo Andrade (PS) coincidió con la posición manifestada por los parlamentarios de oposición Patricio Melero (UDI) y Nicolás Monckeberg (RN), quienes ven una contradicción en que a las empresas se les exija quórum de representatividad de los sindicatos para pactar jornadas de adaptabilidad laboral y no tengan ninguna exigencia de representatividad para efectos de tener titularidad sindical.

Aunque Andrade votó a favor del artículo se mostró partidario de hacer una discusión un poco más sustantiva. «Soy de aquellos que entienden que debiéramos tener una cierta conexión entre los quórums para constituir sindicatos, con la norma para establecer pactos de adaptabilidad», indicó.

En su opinión, en la norma hay una cierta sobreprotección en circunstancias que se debe apostar al desarrollo del sindicalismo y asumir que este no puede seguir dependiendo de una norma administrativa, sino asumir sus propios desafíos. «Los sindicatos no son interdictos, no necesitan tutores… hay que terminar con esas tutorías, le duela a quien le duela», comentó.

Según plantea el proyecto ahora, las empresas y los sindicatos podrán negociar pactos sobre sistemas excepcionales de jornada de trabajo, horas extraordinarias y regulación de tiempos no trabajados. Sin embargo, este mecanismo de flexibilidad se implementará con filtros: al primer año de vigencia de la ley, estos pactos podrán suscribirse en las firmas que cuenten con una sindicalización de 65%; en el segundo año, de 50%; el tercer año, de 40%, y al cuarto año, de 30% de sindicalización.

A la pregunta del diputado Monckeberg de si era partidario de un quórum de 30% en ambos casos o que no lo hubiera, a título personal, Andrade se inclinó porque no hubiera quórum. La ministra del Trabajo, Ximena Rincón, dijo que se estudiará el planteamiento de los diputados «a efectos de ver si hay espacio para acogerlo».

«Soy de aquellos que entienden que debiéramos tener una cierta conexión entre los quórums para constituir sindicatos, con la norma para establecer pactos de adaptabilidad».

OSVALDO ANDRADE
DIPUTADO (PS)