A fines de 2014 las expectativas era que durante el primer semestre de 2015 el Congreso ya estaría discutiendo el proyecto de ley de reforma al sistema privado de salud.

Mucha agua ha pasado debajo del puente y aún no se conoce una iniciativa concreta, pese a que ya hay ciertos lineamientos al respecto que considera, entre otras modificaciones, la creación de un plan único de salud, un fondo mancomunado y la eliminación de la declaración.

Estos tres puntos son precisamente los que tendrían entrampada la discusión, ya que no logran generar acuerdo entre los dos ministerios involucrados: Hacienda y Salud.

No es novedad que el ministro Rodrigo Valdés no está dispuesto a llevar a adelante otra reforma que implique recursos por parte del Estado, mientras que desde Salud buscan impulsar cambios que sí requieren abrir la billetera fiscal.

En esta discusión cae la creación del fondo mancomunado, que considera el aporte del sector privado y el publico que busca costear determinadas prestaciones de salud de carácter universal.

Si al sector privado se le exige por, por ejemplo, $100, el Ejecutivo tendrá que poner los mismos $100 de forma proporcional, asegura un representante de la salud privada.

Respecto a la creación de un plan único -cada isapre pueda ofrecer la red de prestadores que desee-, pese a que generara consenso, la discusión radica en establecer o no un valor para éste. Al interior de la cartera comandada por Carmen Castillo hay quienes plantean que la reforma debe indicar cuánto costará el plan.

Una fuente señala no tendría sentido que haya un precio establecido, porque los usuarios podrán comparar planes de las isapres de manera muy fácil y decidir en cuál quedarse. Agrega que esta propuesta tendría lógica en el caso que se mantuviera el actual sistema, porque ahora es muy complejo comparar planes y cambiarse de isapre.

En línea con la creación del plan único, pese a que en Teatinos 120 hay acuerdo en eliminar la declaración de salud para quienes se mueven de una isapre a otra, desde Salud buscan que la medida se amplíe a quienes a quienes se encuentran en Fonasa.

Este punto, no sólo inquieta a quienes analizan la propuesta en Hacienda. Desde el sector privado, en tanto, se oponen completamente.

Con todo, las diferencias entre ambas carteras se acrecentaron luego de que las declaraciones que diera Valdés a comienzos de marzo antela Comisión de Salud del Senado.

“Necesitamos que las isapres sobrevivan y existan 10 años después de la reforma, y lo que hemos discutido en las comisiones técnicas, a mí al menos, me deja con una cierta duda de que lo que sea posible hacer como, entre comillas, negocio de isapres sea sustentable. Nos preocupa mucho hacer un salto y entrar en un problema unos años después”, aseguró el ministro de Hacienda en ese entonces.

 

Fuente: Pulso