Las grandes firmas locales, a diferencia de la supermercadista estadounidense Walmart, casi no abrirán nuevos locales durante este año. El foco estará puesto en ahorros de costos para hacer más eficiente el negocio.

Por José Troncoso.

Virtualmente congeladas se encuentran actualmente las nuevas aperturas de los retailers en el país, todo como una forma de hacer frente a la desaceleración del consumo.

Grupos como Cencosud -matriz de los supermercados Jumbo y Santa Isabel, además de la multitienda Paris, entre varios otros negocios), falabella (con sus marcas Tottus, Sodimac y su multitienda), además de Ripley tienen en agenda inversiones marginales, principalmente remodelaciones o ampliaciones de locales, según explican fuentes de las empresas. Por el contrario, las mismas empresas mantienen sus planes de crecimiento en sus operaciones fuera del país.

De esta manera, las compañías buscan hacer más rantable sus negocios, para lo cual además están en un plan de ahorros de costos que les permitan mejorar sus márgenes.

La tarea no es fácil. Por un lado, las multitiendas se ven resentidas en las crisis o ante una desaceleración del consumo, por cuanto los clientes postergan sus compras de bienes durables como un televisor o una lavadora

Mientras, los supermercados -si bien no se ven golpeados en las crisis pues las personas no dejan de comprar alimentos y artículos de higiene-, los consumidores afinan sus compras, buscando alternativas como los son las ferias libres.

Pese a esto, la estadounidense Walmart no frenaría sus aperturas en el país, y se encuentra buscando nuevas ubicaciones.

Consumo

La Quinta, Octava y Novena región registraron un alza en las ventas reales del comercio minorista en noviembre, según lo evidenció un informe de la Cámara Nacional de Comercio (CNC). Valparaíso anotó un aumento de 3,2%, impulsado principalmente por las ventas de vestuario, línea hogar y muebles.

A pesar de ello, en el período entre enero y noviembre de 2014 las ventas mostraron un incremento promedio de 2,5%, cifra por debajo al 12,5% del igual período del año anterior, “lo que evidencia el proceso económico que está viviendo Chile”, dijo la CNC. Biobío por otro lado, acumuló un crecimiento de 3,9% durante noviembre, impulsado, al igual que en Valparaíso, por calzado y vestuario. El crecimiento acumulado en 11 meses fue de un 3,2%, inferior a 2013 cuando sumaba un aumento de 8,8%.

Fitch lanzó un informe, en el cual señala que la clave para las empresas del sector será la eficiencia operacional.

Las compañías del sector clasificadas por Fitch presentan un outlook estable (Falabella, Walmart Chile, Sodimac y Forus) a excepción de Cencosud que mantiene un outlook Negativo. La clasificadora considera que la estructura de capital adecuada de la mayoría de los retailers clasificados y su capacidad de ajustar su plan de crecimiento, son fortalezas que les permitirán enfrentar una demanda interna más deprimida y un modesto crecimiento económico proyectado para 2015.

El leverage de los retailers varía según el modelo de integración que presentan. Emisores como Falabella y Cencosud, cuyo retail se complementa con un negocio financiero, centros comerciales y presencia regional, presentarían niveles de leverage moderado-alto de 4 veces (x) a 5x. Retailers que sólo crecen dentro de Chile como Walmart Chile y Sodimac presentarían un leverage en torno a 3x, mientras que el retail puro de Forus se ubicaría en 1x, estima Fitch.

“Mayores eficiencias operacionales y de manejo de compras serán un desafío clave para los retailers al enfrentar un consumo débil en 2015. Factores como el mayor costo de importación de productos dada la depreciación del tipo de cambio sumado al aumento de la permanencia de inventarios, seguirán afectando la rentabilidad de las compañías, las que se verán forzadas a competir a través de mayores actividades promocionales a fin de estimular la demanda y liquidar sobre stocks de productos”, destaca la clasificadora.

Fitch anticipa un impacto limitado en el riesgo de la cartera de créditos de sus emisores retail ante un escenario de bajo crecimiento y mayor desempleo esperado para el 2015. Una administración conservadora mantendría controlado el riesgo de la cartera, considerando que los indicadores de castigos netos y créditos refinanciados sobre la cartera bruta se mantienen ambos en niveles promedio de 10%, mientras que la cartera vencida a más de 90 días fluctúa entre 3%-5%. Dichos indicadores en niveles sanos otorgan medidas defensivas ante mayores tasas de castigos y mora temprana, precisa Fitch.