Grandes avances, pero también grandes nuevos desafíos

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  • 29 de abril de 2019

El 28 de abril, se conmemoró el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Pero ¿Por qué la OIT, las organizaciones sindicales, las mutualidades de seguridad y otros organismos conmemoramos este día? Los trabajadores de Chile son el motor que mueve al país y la energía viva de su desarrollo. Por eso mismo, su bienestar es quizás el punto más importante para poder seguir avanzando en la senda de un desarrollo sostenible en el tiempo.

Las mutualidades privadas (ACHS, IST y Mutual de Seguridad) protegen a más de 5 millones de trabajadores, chilenos y extranjeros, sin importar el lugar donde trabajen o el puesto que ocupen, dando un servicio igualitario y de buena calidad a todos.

En la década del 60, la tasa de accidentabilidad sobrepasaba el 35%, es decir, más de 35 trabajadores de cada 100 de ellos sufría un accidente de origen laboral en el año. Hoy la tasa de accidentabilidad ronda el 3,1%, lo que es un avance sustancial, con una tendencia constante a la baja, pero no nos deja tranquilos: siempre la mejor cifra será cero, sobre todo para accidentes graves y fatales.

Pero también los riesgos laborales son cambiantes, evolucionan. Algunos son mitigados o controlados y al mismo tiempo van apareciendo otros nuevos, a veces sin darnos cuenta, como los crecientes factores psicosociales y de salud mental, propios de la etapa de desarrollo de nuestro país, y sintomáticos de nuestra era.

 

Es natural que esto ocurra, pues las sociedades y los grupos de personas son volubles, y los cambios sociales y culturales, invariablemente, influyen en el mundo del trabajo. Así, la tarea de la prevención de riesgos es una de nunca acabar. Los riesgos están en todas partes y son parte de la vida misma, en el trabajo y fuera de éste.

Con los tiempos vertiginosos en que estamos, donde las tecnologías y la comunicación instantánea nos dejan poco tiempo para contemplar y meditar, pensar en nada y pensar en todo como una abstracción, la prevención de los riesgos psicosociales debe abordarse de manera integral, con la participación de los trabajadores y la responsabilidad de las empresas por ellos, involucrando a toda la sociedad y a las autoridades.

 

Autor: Ernesto Evans, Presidente de la Asociación de Mutuales

Fuente: La Segunda