El ex presidente del Banco Central cree que Beijing tiene las herramientas suficientes para dinamizar su economía.

Por Constanza Morales.

El ex presidente del Banco Central, Vittorio Corbo, aseguró que los efectos de la reciente agitación financiera en China serán acotados en el resto del mundo.

En el seminario Mercado Inmobiliario: Las claves para invertir en Chile y América Latina organizado por CBRE, el economista detalló que una parte pequeña de la riqueza en la segunda economía del mundo está invertida en acciones, que los sistemas financieros globales son más sólidos y que las naciones emergentes tienen mejores defensas para enfrentar las fluctuaciones bursátiles, entre las que destacan un tipo de cambio flexible, mayores reservas foráneas y una menor proporción entre deuda en moneda extranjera y PIB.

El investigador senior del Centro de Estudios Públicos recordó que Beijing tiene muchos instrumentos para dinamizar la actividad.

«China tiene espacio para tener una política monetaria más expansiva», declaró antes de explicar que la inflación está por debajo de la meta de 3% anual y que la tasa de interés «está por encima de 4,5% y el límite es cero».

A estas herramientas se suman las enormes reservas internacionales, que superan los US$3 billones (millones de millones).

Corbo descartó que la situación actual sea similar a la crisis asiática de 1997 o a la crisis subprime que estalló en Estados Unidos una década después.

«No veo una catástrofe en China», sentenció.

COBRE MAS BARATO

En todo caso, el experto sostuvo que la desaceleración en dicho país ha sido mayor a la esperada y que la menor expansión ha impactado el precio de las materias primas.

«Hoy el cobre se mueve más entre US$2 y US$2,5 la libra que entre US$2,5 y US$3 la libra y eso significa menos ingresos fiscales, pero Chile tiene espacio para reaccionar a tiempo», puntualizó.

Si bien para este año espera un déficit fiscal algo mayor, el ex consejero afirmó que la nación «no tiene ningún problema en financiarlo con acceso a los mercados de capitales y con recursos que acumuló para los años de vacas flacas».