En enero-marzo el desempleo se mantuvo en 6,1%, pero en las mujeres subió a 7,3%. La ocupación y participación femenina cayeron por primera vez desde 2010.

Por Cristina Cáceres.

Varias han sido las oportunidades en que la ministra del Trabajo, Javiera Blanco, destacó la participación de la mujer en el mundo laboral. Sin embargo, los últimos datos de desempleo del trimestre móvil enero-marzo publicados por el INE, comenzaron a mostrar que si bien la tasa de desempleo se ha mantenido prácticamente inmune a la desaceleración de la economía -tras ubicarse en 6,1%- el mercado laboral femenino sí evidencia signos de debilidad.

Aunque la tasa de desempleo se mantuvo respecto del trimestre anterior -resultado de caídas de 0,2% en la fuerza de trabajo y la ocupación- , en el caso de las mujeres aumentó cuatro décimas y se ubicó en 7,3%. Distinto es el caso de los hombres, donde se constató una baja de dos décimas, a 5,4%.

Adicionalmente, al comparar con el mismo período del año anterior se evidencia una inédita caída del empleo y fuerza de trabajo femenina, de 0,2% y 0,1% respectivamente. Se trata de la primera contracción de ambas variables desde que se aplica la actual medición (enero-marzo de 2010).

La primera disminución anual en el número de mujeres con trabajo fue consecuencia principalmente de la pérdida de empleos en los sectores comercio (7,1%) y hogares privados con servicio doméstico (6,6%).

Con lo anterior, las tasas de participación y ocupación de las mujeres en el mercado laboral retrocedieron 8 décimas en 12 meses, su mayor baja también en cinco años.

Inactivos

El aumento de las personas que salieron de la fuerza de trabajo en el primer trimestre de 2015 no es, en todo caso, exclusivo de las mujeres, sino que se extiende a todo el mercado laboral. De acuerdo a las cifras del INE, los inactivos aumentaron en 167 mil, equivalente a un incremento anual de 3%.

Según razones de inactividad, el incremento se explicó fundamentalmente por un alza de 268 mil en los individuos que se declara sin deseos de trabajar -lo que corresponde a un incremento anual de 60%- seguidos de los 78 mil que se declararon inactivos por encontrarse pensionados Estas cifras fueron compensadas, en parte, por la disminución de aquellos que adujeron razones de estudios (-180.270) y por las personas que declararon razones de salud permanente (-50.860). Estos últimos anotaron su sexta baja consecutiva, incidido por mujeres.

Para el economista de Libertad y Desarrollo, Francisco Klapp, el incremento en más de 60% de personas sin deseos de trabajar, “amerita estudios complementarios a futuro”.

Cristóbal Gamboni, de BBVA, afirma que si bien la tasa de desempleo se ubicó por debajo de lo previsto, el informe del INE esconde algunas malas noticias especialmente preocupantes. Entre ellas, la destrucción de empleo (0,2%) respecto del trimestre anterior. “El que la tasa se mantenga con respecto al trimestre anterior obedece a una disminución de la fuerza de trabajo de igual magnitud”, subtraya.

Para Gamboni, los sectores que destruyeron empleos fueron “aquellos vinculados con el ciclo económico”. Así, el comercio anotó una baja de 2,5% en 12 meses, registrando su décima disminución consecutiva, mientras que hogares privados con servicio doméstico registró su tercera caída sucesiva, de 6,6%. Construcción por su parte concretó un año de retrocesos ininterrumpidos, tras contraerse un 2,2%.

Por otra parte, el sector que creó más empleos fue administración pública, que creció 11,7%, su mayor aumento desde diciembre-febrero de 2014, seguido de enseñanza (6,5%) y hoteles y restaurantes (8,8%).

Por categoría, los asalariados representaron la principal incidencia positiva, por octavo período consecutivo-, registrando una variación de 2,7% en 12 meses, mientras que los trabajadores por cuenta propia (independientes) registraron la principal incidencia negativa, por segundo período consecutivo, tras anotar una variación de -2,8%.