Expertos recomiendan aprender a conocer los síntomas de las enfermedades respiratorias, ya que muchas veces son distintos a los que presentan niños y adultos.

Por María Paz Núñez.

Vacunarse de acuerdo al plan establecido por el Ministerio de Salud, y no abusar del reposo en cama, es el llamado de los expertos y autoridades para evitar el contagio de enfermedades de invierno en adultos mayores, además de poner especial atención a los síntomas de las patologías respiratorias, ya que muchas veces los síntomas son distintos a los que presentan menores y adultos.

La directora del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), Rayén Inglés, señaló a La Tercera que «lo primero es invitar a los adultos mayores a participar de la vacunación de invierno porque les permite mantener la salud y prevenir enfermedades, además de estar atentos a los síntomas de riesgo (…) También es importante que los adultos mayores se laven las manos constantemente, que tengan su carnet de vacunación al día, evitar el espacio público con aglomeraciones, y tratar de mantener la casa sin humedad».

Por su parte, Gerardo Fasce, miembro de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile, coincidió con la importancia de prevenir las enfermedades invernales mediante la vacunación, además de tener un adecuado control de las enfermedades de base que padecen los adultos mayores como diabetes o hipertensión.

«Es básico para la prevención tener controladas las enfermedades de base, hipertensos, diabéticos, problemas respiratorios crónicos, si tienen esas enfermedades controladas, tienen mejores resultados si son afectados por virus en esta época. Ya más enfocados a lo que es la situación de esta época, los adultos mayores deben evitar estar en espacios hacinados donde estén mucho tiempo con otras personas, eso incluye ir a servicios de salud cuando no hay una necesidad real, además hay que evitar contacto con personas que están enfermas», indicó el médico.

NO ABUSAR DEL REPOSO
Por otro lado, los expertos recomiendan no abusar del reposo en cama para este grupo etáreo, ya que reducir la actividad física durante un tiempo prolongado puede dificultar la movilidad posterior y, contrario a lo que se puede pensar, la recuperación de enfermedades respiratorias.

«Quedarse en cama implica moverse menos, y la falta de movimiento puede producir rigidez, disminución de la fuerza muscular y de la resistencia, aumento de la probabilidad de aparición de heridas en la piel o úlceras por presión, alterando además el sistema respiratorio, aumentando el riesgo de neumonías, que es lo que desde un principio se quiere evitar. Otra de las consecuencias tiene relación con la afectación que puede existir en la marcha y el equilibrio, lo que a su vez, aumenta la probabilidad de caerse, trayendo consigo más efectos negativos a la salud de la persona mayor», señaló la terapeuta ocupacional del Hospital Clínico Universidad de Chile, Constanza Briceño.

En tanto, el geriatra Gerardo Fasce agregó que «el reposo es una medida que no ayuda en nada, no favorece la recuperación de este tipo de enfermedades, la cama no da beneficio alguno, lo que se sugiere es estar en un espacio tranquilo, donde haya un recambio del aire, y con alguien que pueda estar supervisando la aparición de nuevos síntomas».

SINTOMAS PARA ESTAR ALERTA
La directora del Senama llamó a los adultos mayores a poner atención a los síntomas de las enfermedades respiratorias, y a conversar con sus pares sobre éstos para tomar conciencia de lo que les ocurre.

«Si hay dificultad para respirar, si hay tos con sangre, si la comisura o los labios se ponen de un tono azulado, si hay puntadas en el costado, los adultos mayores tienen que presentarse de inmediato en un centro asistencial (…) Además, la red de salud cuenta con el fono 600 360 7777, que atiende las 24 horas del día durante todo el año, a veces es mejor hacer una consulta telefónica antes de ir al centro asistencial», señaló Rayén Inglés.

Por su parte, el médico Gerardo Basce puntualizó que los adultos mayores muchas veces no presentan cuadros febriles, por lo cual no se debe esperar este síntoma para consultar.

«Hay ocasiones en que nos toca ver neumonías sin que haya habido tos, sin que haya habido fiebre, en ese caso hay que fijarse también por ejemplo, si hay compromiso de conciencia, si la persona está mucho más dormida o exaltada, eso puede estar escondiendo un cuadro grave, si se espera que aparezca la fiebre o tos, lo más probable es que llegue más complicado al centro asistencial», indicó Basce.